miércoles, 2 de marzo de 2016

Una historia por contar


Esta es una historia real, se desarrolla justo ahí en la escuela secundaria en la cual trabajo, ubicada en un municipio rural, que aunque está cercano a la capital del estado nos gustaría que hubiera un poco más…

Nuestro alumno ingresó a la escuela desde su primer grado, viven en una comunidad cercana a la escuela a 10km para ser exactos, el hijo mayor de una familia que en un principio se componía por mamá, papá y hermano., hoy la historia ha cambiado un poco.
En el primer grado, era un joven introvertido, físicamente hábil para el basquetbol, de una estatura promedio y de complexión delgada, un joven vivaz y con una habilidad para el dibujo extraordinaria.

Una característica peculiar de nuestro alumno es que su picardía contagia a sus compañeros, divertido, espontaneo y de buen humor a pesar de su timidez.

Cuando comenzó el segundo grado, la escuela aplicó una estrategia que se conoce como “cuaderno de vivencias” en el que los alumnos escriben de manera sistemática algo significativo que hayan vivido en su día, lo que ocurrió con nuestro estudiante es que a pesar de manifestar una vida normal y aparentemente feliz en su cuaderno de vivencias indicaba situaciones familiares bastante complicadas, la separación de sus padres, el que él se enterara de las formas de trabajo de su padre (ilícitas) y que describiera en sus vivencias sus pensamientos de dolor, de tristeza y de autocompasión fueron razones de alarma para que el personal reforzara las manifestaciones de cariño y de acercamiento hacia nuestro alumno.

En tercer grado, las vivencias continuaron apareciendo aunque ahora con un toque más romántico pues a través de él conocimos de su interés hacia una de sus compañeras y sus técnicas de conquista, su autoestima se veía más reforzada y el autoconcepto había mejorado significativamente en comparación con el segundo grado, su compromiso hacia las calificaciones se veía fortalecido y su desenvolvimiento era relativamente mejor.

Sin embargo hace exactamente un mes el papá fue asesinado, nuestro alumno necesito el cariño, apoyo y compañerismo de todos y nos hicimos presentes, de manera personal no es para nada expresivo pero en su cuaderno de vivencias logramos encontrar una serie de sentimientos encontrados por los que él estudiante estaba atravesando en un principio sus escritos estaban cargaos de rabia, amenazas, dolor, al día de hoy el amor hacia su “novia” lo está sacando de ese trance y esperamos que utilizar sus habilidades como el dibujo lo ayuden a superar la pérdida.

Nuestro alumno ha encontrado en el dibujo una forma de expresión, la caricatura política está siendo un medio de comunicación pertinente y considero que encaminarlo es una forma de ayudarlo a mejorar su autoconcepto, pero además estaremos contribuyendo a formar un mejor ciudadano.
Por: Yesenia Rodríguez Vázquez

No hay comentarios.:

Publicar un comentario