El
siguiente caso es sobre un adolescente de 12 años que cursa actualmente el
primer grado de secundaria. El joven sobresale en estatura al
resto de sus compañeros de clase, es moreno, de complexión robusta, ojos
oscuros y de cabello negro. Tiene una gran habilidad para socializar con los
demás estudiantes; es carismático, organizado, responsable, participativo y
persistente.
La
escuela se ubica en la periferia de la ciudad, en los últimos
años ha tenido un incremento considerable en la población estudiantil, lo que
provocó un aumento en la diversidad escolar. A pesar de que la escuela se ubica
en un contexto difícil por la situación de pobreza extrema, familias
disfuncionales, problemas de drogadicción, embarazos a temprana edad y alumnos
con NEE, el alumno ha logrado adaptarse al contexto, acepta y convive con sus
compañeros de clase.
El
joven ha sido diagnosticado con problemas de motricidad fina, lento aprendizaje
y discapacidad visual, sin embargo, esto
no ha sido impedimento para que realice sus actividades académicas, conviva de
manera pacífica con sus compañeros y participe en eventos deportivos o
culturales. El alumno ha mostrado tener un autoconcepto muy elevado: se conoce
a sí mismo, sabe lo que es capaz de hacer y tiene definido lo que quiere
lograr, todo esto le ha permitido superar las barreras sociales, físicas y
cognitivas que se le presentan dentro y fuera de la escuela.
Este
caso escolar muestra la importancia de tener un autoconcepto elevado para
superar los obstáculos que se presentan en nuestra vida cotidiana, para
conseguir todo aquello que nos propongamos y potencializar nuestro aprendizaje.
Por: Iván Duarte Medina

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