Esta es una historia real, se desarrolla justo ahí en la
escuela secundaria en la cual trabajo, ubicada en un municipio rural, que
aunque está cercano a la capital del estado nos gustaría que hubiera un poco
más…
Nuestro alumno ingresó a la escuela desde su primer grado,
viven en una comunidad cercana a la escuela a 10km para ser exactos, el hijo
mayor de una familia que en un principio se componía por mamá, papá y hermano.,
hoy la historia ha cambiado un poco.
En el primer grado, era un joven introvertido, físicamente
hábil para el basquetbol, de una estatura promedio y de complexión delgada, un
joven vivaz y con una habilidad para el dibujo extraordinaria.
Una característica peculiar de nuestro alumno es que su
picardía contagia a sus compañeros, divertido, espontaneo y de buen humor a
pesar de su timidez.
Cuando comenzó el segundo grado, la escuela aplicó una
estrategia que se conoce como “cuaderno de vivencias” en el que los alumnos
escriben de manera sistemática algo significativo que hayan vivido en su día,
lo que ocurrió con nuestro estudiante es que a pesar de manifestar una vida
normal y aparentemente feliz en su cuaderno de vivencias indicaba situaciones
familiares bastante complicadas, la separación de sus padres, el que él se
enterara de las formas de trabajo de su padre (ilícitas) y que describiera en
sus vivencias sus pensamientos de dolor, de tristeza y de autocompasión fueron
razones de alarma para que el personal reforzara las manifestaciones de cariño
y de acercamiento hacia nuestro alumno.
En tercer grado, las vivencias continuaron apareciendo
aunque ahora con un toque más romántico pues a través de él conocimos de su
interés hacia una de sus compañeras y sus técnicas de conquista, su autoestima
se veía más reforzada y el autoconcepto había mejorado significativamente en
comparación con el segundo grado, su compromiso hacia las calificaciones se
veía fortalecido y su desenvolvimiento era relativamente mejor.
Sin embargo hace exactamente un mes el papá fue asesinado, nuestro
alumno necesito el cariño, apoyo y compañerismo de todos y nos hicimos
presentes, de manera personal no es para nada expresivo pero en su cuaderno de
vivencias logramos encontrar una serie de sentimientos encontrados por los que
él estudiante estaba atravesando en un principio sus escritos estaban cargaos
de rabia, amenazas, dolor, al día de hoy el amor hacia su “novia” lo está
sacando de ese trance y esperamos que utilizar sus habilidades como el dibujo
lo ayuden a superar la pérdida.
Nuestro alumno ha encontrado en el dibujo una forma de
expresión, la caricatura política está siendo un medio de comunicación
pertinente y considero que encaminarlo es una forma de ayudarlo a mejorar su
autoconcepto, pero además estaremos contribuyendo a formar un mejor ciudadano.
Por: Yesenia Rodríguez Vázquez





